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Educación, Psicología & Ciencia


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Amar la propia vulnerabilidad

La idea de escribir sobre amar la vulnerabilidad no es original mía ni de ahora, hace unos dos años coincidí en una escuela en Suiza con una gente maravillosa y allí rodeados por los Alpes, hablamos largo y tendido sobre la necesidad de aceptar la propia vulnerabilidad y la necesidad de crear entornos seguros. Desde entonces, yo misma me he estado peleando con mi vulnerabilidad; auto-observando esa cajita interna vacía que si la sacudes suena como unas maracas… ¡así suena la vulnerabilidad!

Maria Pita

Maria Pita, A Coruña

Los seres humanos, tendemos a ocultar esa música interna tan única y especial¿por qué ocurre esto? Probablemente ocurre porque el imaginario colectivo, la sociedad en la que vivimos, nos empuja a idolatrar “la heroicidad contemporánea”. Hemos pasado de idolatrar las estatuas de los grandes “hombres” (*) que consiguieron sobrevivir a la caducidad de las vidas particulares a idealizar otras grandes estatuas que existen en los periódicos, las revistas de belleza, la televisión… “los grandes hombres, los líderes influyentes y las mujeres de eterna belleza que pueden con todo”. Esta idealización de la figura humana nos hace un flaco favor, porque sin querer nos bombardea los sentidos con mensajes empapados en… “no eres suficiente”, “no lo has logrado”, “tu relación no es lo suficientemente perfecta”, “no eres inteligente”, “no eres sexy”, “eres pobre”, “eres imperfecta”. Sigue leyendo

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Enséñale que no todo vale

el-ser

– ¡He sido el primero de la clase! – ah… que bien, muy bien. Genial!
– ¿Has oído? El primero, el primero de todos. Lo hemos hecho genial.
– ¡Sé siempre el primero y haz a tus padres felices!
– Ser el primero para que mis padres sean felices. [Anotado]

¿Te has preguntado qué ocurrirá cuando este niño fracase?

Enséñale que no todo vale, no todo vale para conseguir el primer premio o ser el mejor. El objetivo último no es subir al pódium, ser nombrado la matrícula del año escolar, ser el más guapo y delgado, ser el más popular, ser el más. Pregúntale en qué ha sido el mejor y si eso es importante para el o ella, pregúntale cómo lo ha conseguido y si le ha hecho feliz hacer aquello. Pregúntale si quiere seguir por ese camino, muéstrale que hay diferentes caminos en los que quizás pueda ganar o no, pero están ahí y son opciones por las que puede optar. No es obligatorio ganar. Sigue leyendo