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Cuando la vida “Duele”

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La somatización en la infancia y adolescencia

roots-treeLos griegos utilizaban el término hysteria para denominar las manifestaciones físicas de un malestar psicológico o psicosocial.

Psicosomático, somatización o quejas psicosomáticas hacen referencia a síntomas físicos que no pueden ser explicados por una condición médica determinada.

Algunos estudios han revelado que entre un 10-30% de los casos de atención pediátrica están relacionados con malestar psicológico, social, emocional, problemas de adaptación en la escuela y en el entorno próximo, el hogar. Los síntomas más frecuentes incluyen dolores de cabeza, dolor abdominal, náuseas, dolor en el pecho, molestias musculares o una combinación de síntomas difusos. Las quejas psicosomáticas en la infancia se asocian con el ausentismo escolar, largos periodos de tiempo en casa, descoordinación de la vida familiar, exposición del niño a test y a pruebas médicas innecesarias, la ingesta abusiva de fármacos y centralización de la rutina diaria “en torno al síntoma”.

Estrés, ansiedad y somatización

Los niños al igual que los adultos, pueden responder una forma muy diferente a circunstancias estresantes. Esta reacción va a depender de la propia percepción, de las habilidades adaptativas que se hayan desarrollado y del contexto.
La ansiedad duele, y es real. Las náuseas, taquicardias, la falta de aire, el despertar de madrugada con pesadillas, calambres musculares etc. Todos estos síntomas altamente incapacitantes son relativamente frecuentes en niños y adolescentes. La ansiedad a temprana edad no suele manifestarse en forma de “ataque de pánico” si no en forma de dolor abdominal, muscular o náuseas recurrentes. Con la edad, la manifestación del síntoma cambia y se hace más compleja (cefalea, síntomas neurológicos). Abordar este problema con fármacos no va a solucionar el problema, porque la raíz no es física si no psicológica.
Si un niño manifiesta náuseas y dolor abdominal cuando tiene que ir al colegio y los padres permiten que falte a clase para proporcionarle cuidados en casa o exploraciones médicas intensas no acabarán con el problema, éste se incrementará.
Generalmente cuando existe somatización, el síntoma de una forma u otra está vinculado a la vida de la persona.

Bullying y miedo al fracaso escolar

El bullying, miedo al fracaso escolar, presión debido a las relaciones sociales mantenidas con sus iguales, inseguridad debido a la apariencia física y otras circunstancias que acompañan a la vida en esa edad pueden ser detonantes de la somatización.

El beneficio del síntoma

Parece contradictorio, pero para un niño que siente la falta de sus padres es mucho mejor estar en la sala de espera de un centro médico cogido de la mano de su madre que en la escuela. Un niño con dificultades de aprendizaje puede encontrar más interesante hacer las tareas en casa con su tutor que con sus compañeros en el aula. La enfermedad puede convertirse en un “eje central” de organización de las familias, suelen aparecer relaciones de dependencia muy fuertes e incapacitantes.
La forma en cómo se perciben los síntomas físicos puede estar muy arraigada en familias e incluso culturas. Generalmente trabajar con la somatización implica a los padres y entorno próximo. El “síntoma” debe dejar de ser el centro de funcionamiento de la familia.

La raíz del problema

No existen preguntas magistrales en psicología, no obstante temas relacionados con la convivencia en casa, relaciones parentales, la escuela, relaciones amorosas y sexualidad, recientemente actividades “online” o redes sociales, amistad o acontecimientos traumáticos suelen ser clave.
Los niños y adolescentes, al igual que los adultos, pueden sentirse solos ante sus problemas y soluciones. Habitualmente reaccionan muy bien al apoyo proporcionado, y dependiendo de la edad comienzan a comprender la relación existente entre mente-cuerpo y salud. Cuando las personas comienzan a desarrollar estrategias y recursos para afrontar sus problemas, el síntoma comienza a pasar a segundo plano. La terapia cognitivo-conductual y las técnicas de relajación y solución de problemas suele resultar eficaz en estos casos.

“Sólo cuando estaba enferma conseguía que llegasen temprano a casa. Sólo ese día cenábamos juntos, así venían a buscarme al instituto, prestaban atención a los deberes del colegio. Así mis amigos venían a jugar a casa y nuca estaba sola. Sin embargo, un día me dí cuenta de que no podría estar eternamente enferma”.- M.A(17 años)

Artículos:

Campo JV, Fritsch SL. Somatization in children and adolescents. J Am Acad Child Adolesc Psychiatry. 1994;33(9):1223-1235.

Fritz GK, Fritsch S, Hagino O. Somatoform disorders in children and adolescents: a review of the past 10 years. J Am Acad Child Adolesc Psychiatry. 1997;36(10):1329-1338.

Somatoform disorders. In: American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders DSM-IV-TR. 4th ed. Text revision. Arlington, VA: American Psychiatric Association; 2000:485-512.

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Autor: Lorena Álvarez

Psicóloga, activista, trotamundos y una apasionada por la ciencia y las letras.

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